¿Los viajes afectan a la vitalidad de tu piel y tu reloj biológico?

Los largos vuelos y los cambios de horarios al volar a un destino fuera de nuestro huso horario conllevan dificultad para reconciliar el sueño, con el consiguiente malestar, cansancio y fatiga además de alteraciones en los procesos regenerativos de tu piel.

Disritmia circadiana o ‘jet lag’

Los ritmos circadianos regulan los cambios en las características físicas y mentales que ocurren en el transcurso de un día. Circadiano significa “alrededor de un día” y proviene del latín: “circa” (alrededor) y “diem” (día).

El cuerpo humano esta tutelado por un reloj interno de ritmo circadiano que le indica cuándo estar despierto y cuándo dormir. El jet lag se produce cuando ese reloj interno se queda en el horario de tu lugar de residencia habitual y no se adapta al de tu destino vacacional. Por ejemplo: si vas des de Barcelona en un vuelo a las 13h de un martes, llegas a Singapur a las 9 de la mañana del miércoles (13 horas de vuelo), pero tu reloj interno al no adaptarse de forma repentina aún funcionará como si fuesen las 00h.

La región cerebral denominada hipotálamo controla el reloj biológico de nuestro organismo, es decir, los ritmos circadianos, determinantes para que nuestros cuerpo sepa lahora que aumente y a qué hora disminuya la propensidad para dormir.

Las señales del hipotálamo viajan a diferentes regiones del cerebro que responden a la luz. En respuesta a la luz, como la luz solar, la glándula pineal suspende la producción de melatonina, una hormona que provoca la sensación de somnolencia. Los niveles de melatonina en el cuerpo suelen aumentar después con el oscurecer del día, y con ellos la facilidad para dormirse.

Consejos básicos para conciliar y regular tu sueño y favorecer la adaptación al nuevo huso horariode tu destino vacacional serían:

  • No beber café ni bebidas con cafeína si tienes que aterrizar de noche, ya que va a dificultar conciliar el sueño.

 

  • Hidrátate mucho, bebe principalmente agua.

 

  • No beber alcohol. Estarás más fatigado y deshidratado cuando vayan bajando sus efectos.

 

  • Ajustar horas de sueño al horario de tu destino.

 

  • Dormir durante el viaje. Son de gran ayuda: cojín, manta para evitar frío de los aires acondicionadoes. Tapones de oído, y un antifaz para descansar mejor (con la oscuridad potenciamos la segregación de la melatonina, que hace dormirte más rápido y a regular las alteraciones del sueño).

 

  • Complementos alimenticios a base de melatonina, como Morpheo, una ayuda para coger el hábito de dormir en horas que tu cuerpo no está acostumbrado.

 

Consecuencias para la piel

El malestar y las alteraciones en tu sueño harán mella también en tu piel, ya que durante la noche la piel comienza su proceso de regeneración: el colágeno y la elastina se forman a primera hora, y aumenta a las 23 horas hasta las 4h de la madrugada y la melatonina tiene un pico sobre las 2 de la mañana, cuándo se potencia su efecto protector de las células frente al estrés oxidativo.

Además, en las alturas también influye la alta presión que comporta un descenso en el aporte de oxígeno a los tejidos que en consecuencia hará que nuestra piel se vuelva más áspera, con ojeras oscuras, apergaminada y empeorarán los eccemas o las rojeces en la piel.

Con una alteración del sueño en los vuelos de larga duración: la piel tampoco sabrá cuando empezar esa regeneración pautada por el ritmo circadiano, así pues, es recomendable también utilizar un refuerzo de sustancias antioxidantes, como colágeno y enzima q10, Vitamina E Vitamina A, todas ellas presentes en complementos alimenticios como Beauty.