¿Por qué no recordamos nuestros primeros años de vida?

Dic 10, 2018 | Memo+, Novedades, SaludBox

Nos pasa a todos. Somos incapaces de recordar nuestros primeros años de vida. Pero ¿por qué?

A lo largo de la historia, la ciencia se ha hecho esta pregunta y varios investigadores han desarrollado sus propias teorías.

Algunos estudios afirman que la memoria de los niños pequeños es muy frágil y vulnerable, y puede borrarse con mayor facilidad o ser reemplazada por recuerdos ocurridos en edades más maduras. Los bebés son como esponjas para las nuevas informaciones, por lo tanto, sí tienen la capacidad cognitiva, lingüística y de memoria para recordar, solo que sus recuerdos son sustituidos por otros.

Según Paul Frankland y Sheena Josselyn – neurocientíficos del Hospital for Sick Children; Toronto – cuando el cerebro de un niño se está desarrollando es difícil que guarde recuerdos. Esto se debe a que la aparición de nuevas células (crean aproximadamente 700 nuevas conexiones neuronales por segundo) interrumpe los circuitos cerebrales de las células más antiguas, haciendo que se extravíen los recuerdos. Es decir, el nacimiento de nuevas neuronas hace que se pierdan recuerdos.

Fabian Van Den Berg – neurocientífico y psicólogo – considera que cuando somos niños nuestro cerebro está en constante cambio y evolución, de manera que la red que contiene los recuerdos es inestable. Por lo que los recuerdos son pequeños y débiles. “Olvidamos porque los recuerdos son ineficientes y son creados por sistemas cognitivos ineficientes que se almacenan en estructuras ineficientes” afirmó Fabian Van Den Berg.


¿Nos inventamos los recuerdos?

Otros estudios consideran que los recuerdos nacen a partir de los 5-6 años. Éstos contemplan la idea de que la estructura cerebral de un bebé no está lo suficientemente desarrollada como para construir un recuerdo sólido. El hipocampo (parte del cerebro que nos permite aprender y recordar) de los niños está en plena formación.

Elizabeth Loftus – psicóloga de la Universidad de California – afirma que escuchar historias de nuestra infancia contadas por la familia y los amigos puede hacer que las visualizamos y las convirtamos en recuerdo. A menudo, lo que recordamos es fruto de las historias que nos han contado.

Hay múltiples teorías para explicar este hecho, así que, quizás el único misterio no sea por qué no podemos recordar nuestros primeros años de vida, sino si sería posible recuperar los recuerdos perdidos o si los recuerdos de nuestra infancia nunca se formaron y son fruto de nuestra imaginación.

La ciencia seguirá investigando acerca de esta cuestión. Pero, mientras tanto, para que no se te olvide nada más, Memo+ de SaludBox te ayuda a mejorar tu concentración y evitar la fatiga intelectual. Es un complemento alimenticio a base de vitamina B1, B2, B6, B12, Fosfatidilserina, Colina y Vitamina B5.